Que poderosa frase que hemos dejado como frase cotidiana para un sin fin de situaciones. Pero estoy convencido que esa frase bien pudiese ser la columna vertebral de un estilo de vida, de una filosofía, de una corriente. Ambicioso no? Sin duda, pero por que si consideramos ambición la busqueda de un tesoro o solvencia economica, cuando bien puede ser igual de ambicioso la busqueda de la felicidad como una gran fortuna, por ende una meta ambiciosa. Pero por que no consideramos la felicidad como una gran fortuna y dicha y solo la consideramos como una consecuencia inmediata de la fortuna economica. Que si te dijera que si buscas la felicidad a todo momento y que en cierta medida la parte economica pasa a otro plano? Vale la pena? Que camino te ha funcionado?
Retomemos un poco la parte de simple. Has visto jugar un niño? Sin duda lo envidiaras de que juega y el mundo no le importa y hasta puede llegar el punto que lo envidias. Tu crees que el se preocupa por dinero? Eso es un invento de nosotros. Ahora, recuerdas cuando TU eras niño? Yo les cuento que solo necesitaba una pelota y claramente era el niño MÁS feliz del mundo, es más solo necesitaba un lodazal o un pedazo de madera y mi imaginación volaba. A que voy? Que antes viviamos simples y a medida que nos complicamos, dejamos de serlo. Cuando paso empezo el declibe? En que momento sucedió? La respuesta a eso solo es anecdotico, lo importante es decir, quiero esa misma simpleza. Dejemonos de frivolidades y disfrutemos de todo esto que nos ofrece la vida y busquen abrir ese tercer ojo, veran que hay un sin numero de cosas que nos gustan o que nos gustaba hacer y que abandonamos por.....si, jugar a ser grandes. Hay que retomar eso que nos gusta, gustaba hacer, elimina eso que no te deja nada para hacer tiempo y los invito a reflexionar, a meditar y lo mejor a ser felices.
Intentemoslo al mismo tiempo y hagamos historia.